El diálogo según Alito
En su toma de protesta Alito prometió “diálogo, diálogo y más diálogo”; pocos días después demostró que sus promesas son tan confiables como su título de abogado y mandó a la policía a desalojar a macanazos a los empleados de Oceanografía que, desde hace más de un año, exigen su liquidación. Me enteré del desalojo en Facebook gracias a Página abierta, un portal que no ha entrado a la danza de elogios a Moreno Cárdenas, compartí la noticia y un amigo carmelita me respondió en estos términos: “Muy bien hecho, ya era hora que los gobernantes defiendan a las mayorías ciudadanas que se ven lesionadas con paros de carreteras, manifestaciones que no te permiten circular donde tienes DERECHO. No es honesto que para conseguir algo, se tenga que pasar sobre el derecho de los demás.” Por la Stella Maris, nunca entenderé el afán de criminalizar a las víctimas y defender al estado y sus engendros. Flor de barrio, hermanito, existen formas mucho más letales para afectar al prójim...
