Caviar contra lechón tostado
Acabó el carnaval, tiempo de frenético recogimiento, sin nada destacable salvo que cada vez es menos perceptible la diversidad sexual en esta celebración o, para decirlo en buen castellano, el toro petate ha dejado su lugar a la vaca jacarandosa. Estamos ya en plena cuaresma, periodo que impone tanto la práctica de otra variante del recogimiento, el espiritual, como extenuantes sesiones de gimnasio para no llegar desarmado a la playa en Semana Santa. Pero no nos hagamos ilusiones: no tendremos un minuto de sosiego para el ayuno, la penitencia y las abdominales. Otra pelotera está agarrando vuelo y amenaza con montarnos en la cima de una cresta oceánica por los próximos dos años. Me refiero a la lucha política rumbo al 2009. Al tiempo que de todos lados, y hasta por generación espontánea, surgen precandidatos, empiezan a proliferar los analistas políticos que desentrañan negociaciones vergonzantes, arman candidaturas descabelladas o pronostican resultados electorales basados exclu...